Inspección al 100 % o por muestreo: la cuenta que lo decide

Revisar todas las unidades sale más barato cuando cada defecto en manos de tu cliente cuesta más que el extra de la revisión. La cuenta, paso a paso.

Barras que comparan el costo de revisar todo con el costo de los defectos que se escapan

Revisar todas las unidades sale más barato que revisar una muestra cuando cada unidad defectuosa que llega a tu cliente te cuesta más que el costo extra de la revisión total. Con un producto simple y un defecto barato de resolver, casi nunca ocurre. Con un defecto de seguridad o una pieza cara, ocurre casi siempre.

La cuenta se hace con tres números y conviene hacerla antes de pedir la inspección, no después del primer reclamo.

Inspector con lupa revisa cajas

Qué cubre una muestra y qué deja pasar

Un muestreo revisa una parte del lote y decide por lo que encuentra ahí. Con un lote de 2.000 unidades, nivel general II y AQL 2,5, la norma ISO 2859-1 pide revisar 125 unidades, acepta hasta 7 defectos mayores y rechaza desde 8. En esta nota sobre el AQL está el detalle de cómo funciona.

Un plan así rechaza casi siempre los lotes muy malos. Los que dejan pasar defectos son los lotes «un poco malos». Estas son las cifras para ese plan, con un costo supuesto de 15 dólares por cada unidad defectuosa que llega a tu cliente:

Defectos reales del loteProbabilidad de aprobarUnidades malas que llegan, en promedioCosto en dólares (a 15 por unidad)
1 % (20 unidades)más de 99 %20300
3 % (60 unidades)97 %58870
5 % (100 unidades)72 %721.080
8 % (160 unidades)20 %32480

Son cálculos exactos para un lote de 2.000 unidades con ese plan, y suponen que un lote rechazado se selecciona entero y ya no deja pasar nada. Por eso el costo baja en la última fila: el muestreo atrapa al lote muy malo. El mayor escape ronda el 5 % de defectos.

Los tres números de la cuenta

  1. El costo extra de revisar todo: lo que cuesta la revisión total menos lo que cuesta la muestra.
  2. El costo de una unidad defectuosa en manos de tu cliente: el producto, el envío de la reposición y el tiempo de atender el reclamo. Es el mismo ejercicio de la calculadora de costo puesto, pero hacia el otro lado.
  3. Las unidades que se escaparían con el muestreo: la columna central de la tabla anterior.

El punto de equilibrio sale de dividir el primero entre el tercero. Si cada defecto te cuesta más que ese resultado, revisa todo.

Pallet separado con cinta roja en el área de calidad

Ejemplo con 2.000 lámparas de escritorio

Supuestos, todos hipótesis: 9 dólares por lámpara (18.000 en total), una jornada de inspector a 300 dólares y un ritmo de 300 lámparas por jornada en la revisión completa, con inspección visual y prueba de encendido.

  • Muestreo: 1 jornada, 300 dólares.
  • Revisión total: 2.000 ÷ 300 = 6,7, o sea 7 jornadas, 2.100 dólares.
  • Costo extra: 2.100 − 300 = 1.800 dólares.
  • Costo de una lámpara defectuosa en manos de tu cliente: 9 de la lámpara, 4 del envío de reposición y 2 de gestión, 15 en total.

En el peor caso del muestreo, con el 5 % de defectos reales, se escapan unas 72 unidades. El equilibrio es 1.800 ÷ 72 = 25 dólares. Con un costo de 15 por unidad, gana el muestreo. Con un 3 % real de defectos, el equilibrio sube a 31 dólares.

La cuenta simplifica dos cosas. Supone que la revisión total no deja pasar nada, aunque una persona que revisa 300 piezas al día se cansa, y no incluye el costo de seleccionar un lote que el muestreo rechace.

Cuándo la revisión total gana sin hacer la cuenta

  • Defectos de seguridad. Un cable pelado o una pieza que se calienta no se promedia: una sola unidad en manos del cliente puede costar más que todo el ahorro.
  • Defectos raros pero graves. Con un 0,5 % real de defectos (10 lámparas en 2.000), una muestra de 125 encuentra al menos una unas 48 veces de cada 100.
  • Unidades caras. Si cada defecto te cuesta cientos de dólares, el equilibrio de la fórmula se supera con facilidad.
  • Lotes de pocas decenas de unidades. Revisarlas todas cabe en una jornada y no hay cuenta que hacer.

Cómo se hace una revisión total en la práctica

La hacen operarios de la fábrica bajo supervisión, o un equipo de la empresa de inspección que trabaja dentro de la planta. Si la hace un equipo externo, se cobra por jornada de persona, y de ahí sale el ritmo de 300 lámparas del ejemplo. Antes de empezar, deja por escrito qué se revisa y qué se hace con lo que falla: se separa, se marca y se cuenta.

Cuando la revisión la hacen los operarios de la fábrica, no es independiente. Por eso, al terminar, el inspector saca una muestra de las unidades aprobadas para comprobar que la selección funcionó. Si en esa muestra aparecen defectos, la selección no terminó.

La opción intermedia: revisar todo, pero una sola cosa

Entre la muestra y la revisión total hay un tercer camino. Se revisa el 100 % de las unidades en una sola característica barata de comprobar: que enciende o que el acople mide lo que debe.

La hace la fábrica al final de la línea y deja un registro por lote. El inspector audita ese registro y toma su muestra para el resto. Cuesta mucho menos que la revisión total y cubre justo el defecto que una muestra puede pasar por alto. Acuérdalo por escrito: quién lo hace, en qué hoja se registra y qué ocurre con las unidades que fallan.

Cómo decidir antes de tu próximo pedido

Estima los tres números con los datos de tu producto. No hace falta tener cifras perfectas: sirve un orden de magnitud. Si el equilibrio queda muy por encima de lo que te cuesta un defecto, muestreo. Si queda por debajo, revisión total o la opción intermedia. Y si el defecto es de seguridad, ni siquiera hace falta la cuenta. Para elegir en qué momento del pedido revisar, la nota sobre inspección durante producción o preembarque ayuda a decidirlo.

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